El universo es la totalidad del espacio y del tiempo, de
todas las formas de la materia, la energía, el impulso, las leyes y constantes
físicas que las gobiernan.
La ciencia modeliza el universo como un sistema cerrado
que contiene energía y materia adscritas al espacio-tiempo y que se rige
fundamentalmente por principios causales. Basándose en observaciones del
universo observable, los físicos intentan describir el continuo espacio-tiempo
en el que nos encontramos, junto con toda la materia y energía existentes en
él.
Los astrónomos están convencidos en su gran mayoría de
que el Universo surgió a partir de una gran explosión (Big Bang), entre 13.500
y 15.500 millones de años antes del momento actual. Según la cual a partir de
un punto inicial se produjo una expansión del espacio-tiempo que dio lugar a la
formación paulatina de la totalidad del universo.
Los primeros indicios de este hecho fueron descubiertos
por el astrónomo estadounidense Edwin Hubble, en la década de 1920, cuando
expuso que el Universo se está expandiendo y los cúmulos de galaxias se alejan
entre sí. La teoría de la relatividad general propuesta por Albert Einstein
también predice esta expansión.
El universo tiene por lo menos tres dimensiones de
espacio y una de tiempo, aunque experimentalmente no se pueden descartar
dimensiones adicionales. El espacio-tiempo parece estar conectado de forma
sencilla, y el espacio tiene una curvatura media muy pequeña o incluso nula, de
manera que la geometría euclidiana es, como norma general, exacta en todo el
universo.
La teoría actualmente más aceptada sobre la formación del
universo, fue teorizada por el canónigo belga Lemaître, a partir de las
ecuaciones de Albert Einstein. Lemaitre concluyó (en oposición a lo que pensaba
Einstein), que el universo no era estacionario, que el universo tenía un
origen.
El modelo del Big Bang
Describe la expansión del espacio-tiempo a partir de una
singularidad espacio temporal. El universo experimentó un rápido periodo de
inflación cósmica que arrasó todas las irregularidades iniciales. A partir de
entonces el universo se expandió y se convirtió en estable, más frío y menos
denso. Las variaciones menores en la distribución de la masa dieron como
resultado la segregación fractal en porciones, que se encuentran en el universo
actual como cúmulos de galaxias.
COMPONENTES
DEL UNIVERSO
Sistemas planetarios
Como su nombre lo indica, un sistema planetario está
compuesto de diversos planetas que giran en torno a una estrella. Aunque se
presupone que el universo desborda de sistemas planetarios, el único que
conocemos con certeza es el nuestro, esto es, el Sistema Solar, formado por el
Sol, nueve planetas con sus satélites, asteroides, cometas, polvo estelar,
partículas interplanetarias y campos asociados con el viento solar.
Asteroides, meteoritos y cometas
Se trata de un número de cuerpos menores también
contenidos en el Sistema Solar. Los asteroides son objetos rocosos que orbitan
alrededor del Sol con órbitas estables entre Marte y Júpiter. Los meteoritos
resultan ser trozos de asteroides o cometas que cruzan órbita terrestre. Los
cometas, por su parte, son también desechos cósmicos. A diferencia de los
asteroides, son cuerpos sólidos formados de roca y gases.
Las estrellas y los elementos químicos
Sin duda las estrellas pueden considerarse como las
grandes fábricas del universo. Desde que tuvo lugar la explosión inicial, estos
cuerpos han transformado la materia primigenia en una serie de elementos
químicos que han favorecido el nacimiento de planetas (incluyendo a los
habitantes de la Tierra) y otros objetos cósmicos.